Aplicación

   Desde su concepción hasta la edad más avanzada cualquier persona puede recibir un tratamiento Osteopático.
 
La osteopatía ayuda a mantener al cuerpo en equilibrio y actúa en la prevención de enfermedades.

   El éxito de la Osteopatía en el terreno de las lesiones óseo-musculares agudas dio lugar a la creencia popular de que es su único campo de acción. Sin embargo, la osteopatía llega a todos los tejidos del cuerpo: huesos y membranas del cráneo, fascias, líquidos, vísceras, nervios, entre otros. Teniendo en cuenta el funcionamiento biomecánico, fisiológico y el plano emocional.

   La siguiente lista por el concepto osteopático, no puede ser exhaustiva. Es solamente informativa. El osteópata trata a una persona con una dolencia, no a una enfermedad. Estas son algunas dolencias y enfermedades que pueden mejorar con el tratamiento osteopático:

Dolores de cabeza: cefaleas, jaquecas (sin causa aparente), neuralgia de Arnold, algia vascular de la cara, neuralgia trigeminal, cefaleas de origen digestivo, alérgico, visual, menstrual, etc.

Nariz, garganta, oído: las rinitis (crónica, alérgica), sinusitis, dolor de garganta, anginas repetitivas, otitis, pérdida del gusto, del olfato, zumbidos de oído, enfermedad de Meniere, disminución de la audición.

Problemas de la vista: muchas miopías, hipermetropías, estrabismo del niño, diplopía, inflamaciones
(conjuntivitis, keratitis), hipertensión, glaucoma, moscas, manchas, vuelos, dolor en los ojos, dolor de cabeza al leer, fatigas de la vista, trastornos de la acomodación.

Síndrome de la articulación témporo-mandibular (A.T.M.): dolor y molestia de la articulación. En todo tratamiento odontológico, ortodoncia o placas de descanso, el tratamiento osteopático favorece la corrección, permitiendo que todo el cuerpo pueda adaptarse a esos cambios. Pues la oclusión dental repercute en la postura y viceversa.
La colaboración entre odontólogo y osteópata es indispensable.

Dolor de cuello y espalda. Insomnio.

Enfermedades infecciosas, virales, alérgicas: la osteopatía interrumpe el ciclo penoso de estas enfermedades repetitivas.

Problemas pulmonares: bronquitis, tos, disnea, asma, enfisema.

Problemas cardio-circulatorios: palpitaciones, arritmia, bradicardia, taquicardia, angina de pecho, hiper o hipotensión, varices, hemorroides, enfermedad de Reynaud.

Problemas digestivos: síndrome del vago, náuseas, trastornos de la vesícula biliar, estreñimiento, colitis, diarrea, dolores de estómago, hernia hiatal.

Problemas renales y urinarios: insuficiencia renal, cistitis, enuresis, incontinencia, dolores al orinar.

Problemas genitales, ginecológicos, sexuales: amenorrea, dismenorrea (dolores al menstruar, dolores durante las relaciones sexuales, trastornos de la menopausia, prostatismo, algunos casos de impotencia, de frigidez, de esterilidad.

Problemas endocrinos: insuficiencia de la hipófisis, trastornos de crecimiento, trastornos de tiroides, de córtico-suprarrenales, de ovarios.

Trastornos del sistema nervioso

 - En el niño: déficit motor y mental. Anomalías del comportamiento y del aprendizaje. El tratamiento debe hacerse cuanto antes (desde los primeros días de vida).
- Ciertos trastornos motores, anomalías de la estática, del movimiento, de la palabra, del crecimiento, trastornos sensitivos y sensoriales, trastornos de la conciencia, convulsiones, epilepsia (Grand Mal y Petit Mal), síndromes psiconmocionales.

Problemas articulares: Artritis, artrosis, dolores de articulación, dolor de espalda, neuralgia, ciáticas, cruralgias, neuralgias cérvico-braquiales, periartritis, algunas tendinitis, esguinces. Las disfunciones osteopáticas favorecen el reuma y viceversa.

Problemas inclasificados: Anemia, celulitis, calambres, depresión nerviosa, eczema, fatiga, fatiga escolar,
hipo, insomnio y trastornos del sueño, espasmofilia, vértigo.